Convención de la Haya en los aspectos civiles de rapto del niño internacional

La Convención de la Haya en los Aspectos Civiles del Rapto del Niño Internacional o Convención de Rapto de la Haya es un tratado multilateral desarrollado por la Conferencia de la Haya sobre el Derecho internacional Privado que proporciona un método expeditivo de devolver a un niño internacionalmente secuestrado de una nación del miembro al otro. Las medidas en la Convención concluyeron el 25 de octubre de 1980 y la Convención entró en vigor entre las naciones signatarias el 1 de diciembre de 1983. La Convención se redactó para asegurar la pronta vuelta de niños que se han secuestrado de su país de la residencia habitual o injustamente se han retenido en un estado contratante no su país de la residencia habitual.

La intención primaria de la Convención es conservar cualquier arreglo de custodia del niño del status quo existido inmediatamente antes de un retiro injusto presunto o retención que así desalienta a un padre de cruzar límites internacionales en busca de un tribunal más comprensivo. La Convención sólo se aplica a niños menor de edad de 16.

Desde el febrero de 2012, 87 estados son el partido a la convención. En 2011 el tratado entró en vigor para Andorra, Gabón, Rusia y Singapur. En el febrero de 2012, el tratado entró vigente en Guinea.

Naturaleza procesal

La Convención no proporciona ningún derecho sustancial. La Convención dispone que el tribunal en el cual una acción de la Convención de la Haya se archiva no debería considerar los méritos de ninguna disputa de custodia del niño subyacente, pero sólo debería decidir que el país en el cual aquellas cuestiones se deberían oír. La vuelta del niño está a la nación del miembro, más bien que expresamente a la izquierda - detrás del padre.

La Convención encomienda la vuelta de cualquier niño que fuera un “residente habitual” en una nación que se contrae inmediatamente antes de una acción que constituye una violación de derechos de acceso o custodia. La Convención dispone que todos los estados contratantes, así como cualquier cuerpo judicial y administrativo de aquellos estados contratantes, “deben actuar con toda prontitud en todas las medidas buscando la vuelta de unos niños” y que aquellas instituciones deben usar los procedimientos más expeditivos disponibles para el final que decisión final hacerse dentro de seis semanas de la fecha del comienzo de las medidas.

Retiro injusto o retención

La Convención dispone que el retiro o la retención de un niño son "injustos" siempre que:

"a. Está en la violación de derechos de la custodia atribuida a una persona, una institución o cualquier otro cuerpo, conjuntamente o solo, según la ley del estado en el cual el niño era habitualmente residente inmediatamente antes del retiro o retención; y

"b. en el momento de retiro o retención aquellos derechos realmente se ejercieron, conjuntamente o solos, o se habrían tan ejercido, pero para el retiro o retención."

Estos derechos de la custodia se pueden levantar bajo la operación de la ley o por razones de una decisión judicial o administrativa, o por razones de un acuerdo que tiene el efecto jurídico según la ley del país de la residencia habitual.

"Desde el punto de vista de la Convención, el retiro de un niño por uno de los poseedores conjuntos sin el consentimiento del otro, es... injusto, y esto injusto se deriva en este caso particular, no de un poco de acción en la violación de una ley particular, pero del hecho que tal acción ha desatendido los derechos del otro padre que también se protegen según la ley, y ha interferido con su ejercicio normal."

Residencia habitual

La Convención encomienda la vuelta de cualquier niño que fuera “habitualmente residente” en una nación que se contrae inmediatamente antes de una acción que constituye una violación de derechos de acceso o custodia. La Convención no define el término “residencia habitual,” pero no se quiere para ser un término técnico. En cambio, los tribunales deberían leer ampliamente el término en el contexto del objetivo de la Convención de desalentar el retiro unilateral de un niño de ese lugar en el cual el niño vivió cuando quitado o retenido, que se debería generalmente entender como “la residencia ordinaria del niño.” “La residencia habitual del niño” no se determina después de que el incidente alegó para constituir un retiro injusto o retención. Un padre no puede crear unilateralmente una nueva residencia habitual quitando injustamente o secuestrando a un niño. Como la determinación de “la residencia habitual” es principalmente un “hecho” determinación basada y no una que es estorbada por detalles técnicos legales, el tribunal debe mirar aquellos hechos, las intenciones compartidas de los partidos, la historia de la posición de niños y la naturaleza colocada de la familia antes de los hechos que dan ocasión a la petición de la vuelta.

Reglas especiales de pruebas

La Convención proporciona reglas especiales a admisión y consideración de pruebas independientes de los patrones probatorios establecidos por cualquier nación del miembro. El artículo 30 dispone que la Solicitud de la Ayuda, así como cualquier documento atado a esa aplicación o presentado a o por la Autoridad Central es admisible durante cualquier proceso para la vuelta de un niño. La Convención también dispone que ninguna nación del miembro puede requerir la legalización u otra formalidad similar de los documentos subyacentes en el contexto de un proceso de la Convención. Además, el tribunal en el cual una acción de la Convención sigue debe “hacer caso directamente de la ley de, y de decisiones judiciales o administrativas, formalmente reconocidas o no en el estado de la residencia habitual del niño, sin el recurso a los procedimientos específicos de la prueba de esa ley o para el reconocimiento de decisiones extranjeras que serían por otra parte aplicables" determinando si hay un retiro injusto o la retención según la Convención.

Defensa limitada para volver

La Convención limita la defensa contra la vuelta de un niño injustamente quitado o retenido. Aquella defensa es:

(a) por la preponderancia de pruebas, que el Solicitante realmente “no ejercía derechos de custodia en el momento del retiro o retención” bajo el Artículo 13; o

(b) por la preponderancia de pruebas, en las cuales el Solicitante “había consentido o había consentido en el retiro o retención” bajo el Artículo 13; o

(c) por la preponderancia de pruebas, ese más de un año ha pasado a partir del tiempo de retiro injusto o retención hasta la fecha del comienzo de judicial o procesos administrativos, bajo el Artículo 12; o

(d) por la preponderancia de pruebas, que el niño es bastante viejo y tiene un nivel suficiente de la madurez para oponerse a sabiendas a devolver al Solicitante y que es adecuado prestar atención a esa objeción, bajo el Artículo 13; o

(e) por evidencia clara y pruebas convincentes, esto “hay riesgo grave que la vuelta del niño expusiera al niño al daño físico o psicológico o por otra parte colocaría al niño en una situación intolerable,” bajo el Artículo 13 (b); o

(f) por evidencia clara y pruebas convincentes, esa vuelta del niño sujetaría al niño a la violación de derechos humanos fundamentales y libertades fundamentales, bajo el Artículo 20.

Incumplimiento

El incumplimiento con los términos y el espíritu de la Convención de la Haya ha sido un problema particularmente difícil en la realización práctica de la Convención. En 2009, los Estados Unidos declararon Brasil, Chile, Honduras, Grecia y México mostraron "modelos de incumplimiento" o "incumplimiento".In a finales de 2011 después de casi 30 años de la presión de 8 naciones diferentes incluso los Estados Unidos el Parlamento de Japón finalmente comenzó a legalizar la Convención de la Haya.

El caso de Sean Goldman, un muchacho de cuatro años secuestró a Brasil, ganó la atención de medios extendida después de que la madre de secuestro murió durante el nacimiento de otro niño y su nuevo marido y la familia, abogados poderosos con relaciones a la élite brasileña, intentó adoptar al niño y negar el acceso al padre legítimo en contravención de la Convención.

Interpretación del artículo 13b

El objetivo principal de la Convención de Rapto es causar la pronta vuelta de un niño a su "residencia habitual." En ciertos casos excepcionales bajo el Artículo 13b, la obligación de vuelta obligatoria del tribunal se cambia a una obligación discrecional, expresamente, "la autoridad judicial o administrativa del estado solicitado no está obligada a pedir la vuelta del niño si la persona, la institución u otro cuerpo que se opone a su vuelta establecen que hay un riesgo grave que su vuelta expusiera al niño al daño físico o psicológico o por otra parte colocaría al niño en una situación intolerable." El deber de devolver a un niño no es sin embargo revocado por un descubrimiento bajo el Arte. 13 (b) pero simplemente cambia del obligatorio al discrecional. Ya que la intención general de la Convención es causar la vuelta de un niño a su "residencia habitual," a menos que haya algunos motivos potentes e irresistibles por otra parte el tribunal debería ejercer normalmente y rutinariamente su discreción y devolver al niño a su "residencia habitual".

En la fuente primaria de interpretación para la Convención, el Informe Explicativo, la profesora E. Perez-Vera notó lo siguiente:

"parecería necesario subrayar el hecho que los tres tipos de la excepción a la regla acerca de la vuelta del niño sólo se deben aplicar a fin de que van y no adelante. Esto implica sobre todo que se deben interpretar de una moda restrictiva si la Convención no es hacerse una carta no reclamada. De hecho, la Convención en conjunto descansa después del rechazo unánime de este fenómeno de retiros del niño ilegales y según la convicción que la mejor manera de combatirlos en un nivel internacional es rechazar concederles el reconocimiento legal. La aplicación práctica de este principio requiere que los estados signatarios se convenzan de que pertenecen, a pesar de sus diferencias, a la misma comunidad legítima dentro de la cual las autoridades de cada estado reconocen que las autoridades de uno de ellos - aquellos de la residencia habitual del niño - en principio mejor se colocan para decidir por preguntas de custodia y acceso. Como consiguiente, una invocación sistemática de dichas excepciones, substituyendo el foro elegido por el raptor para esa de la residencia del niño, llevaría al colapso de la estructura entera de la Convención privándolo del espíritu de la confianza mutua que es su inspiración."

A pesar del espíritu y la intención de la Convención como comunicado por la propia Convención y adelante reforzado por el informe de Perez-Vera, el Artículo 13b es con frecuencia usado por raptores como un vehículo para pleitear intereses vitales del niño o custodia. Aunque las preguntas del Artículo 13 (b) no se quieran para tratar con cuestiones o preguntas actuales apropiadas para medidas de custodia, muchos países usan el artículo 13b para solicitar perfiles psicológicos, evaluaciones detalladas del bienestar corporal paternal, pruebas acerca de estilo de vida y la naturaleza y calidad de relaciones.

Partidos estatales

El mapa muestra los estados contratantes a la Convención como el octubre de 2011.

Véase también

Notas a pie de página

Enlaces externos



Buscar